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La Coctelera

Empatia, aceptación y congruencia

La comunicación interpersonal constituye uno de los pilares fundamentales de la existencia humana; es una dimensión a través de la que reafirmamos nuestra condición de seres humanos. La persona capaz de mantener una comunicación interpersonal adecuada, contribuye al bienestar y calidad de vida de sí misma y de las demás.

Una comunicación interpersonal efectiva en el manejo de los conflictos implica el diálogo constructivo, que se apoya en tres actitudes básicas para favorecer la comunicación y la expresión de percepciones y actuaciones positivas en la relación con los otros: la empatía, la aceptación y la congruencia.

La empatía implica la capacidad de ver un asunto desde la perspectiva del otro, la capacidad de ponerse en su lugar, de meterse en la piel de la otra persona.

La aceptación implica la tolerancia a las diferencias ajenas, el aceptar que otras personas son diferentes y la capacidad para aceptar esto sin que nos sintamos amenazados.

La congruencia es sinónimo de autenticidad en el sentido de que se actúe sin dobleces, sin disociación entre nuestro pensar, sentir y actuar.

Comunicación interpersonal

Se considera que la comunicación interpersonal es la base de todas las comunicaciones humanas. Comprende interacciones en las que los individuos ejercen influencia recíproca sobre sus respectivos comportamientos, siempre en una situación de presencia física simultánea. En la relación de interacción, cada interlocutor intenta adaptarse al comportamiento y expectativas del otro, puesto que como se verá, la interacción implica el establecimiento de reglas, normas y dinámicas compartidas.

http://gmje.mty.itesm.mx/articulos3/articulo_4.html

El efecto sanador del sexo

El sexo modifica la química del organismo. El deseo aumenta la liberación de hormonas sexuales (estrógenos en la mujer, y testosterona en el hombre) y de adrenalina, hormona que prepara al individuo para el acto sexual. La circulación sanguínea aumenta, y la región genital, llena de sangre, se dilata. A la mujer se le hincha la vagina y al hombre se le erecta su miembro. Al mismo tiempo que la excitación crece, otra sustancia entra al campo.

Es la endorfina, responsable de la sensación de placer y satisfacción. El nivel máximo de liberación de esta sustancia corresponde al orgasmo. Es el momento en el que todas las células nerviosas del cerebro descargan su contenido eléctrico, provocando el relajamiento físico total. En la mujer, durante ese clímax también se libera otra hormona, llamada ocitocina, responsable de la contracción del útero.

El acto sexual produce una verdadera revolución dentro del organismo. Y esta danza de hormonas afecta el funcionamiento de todo el cuerpo, felizmente de forma positiva. Uno de los primeros beneficiados es el sistema inmunológico. El sexo es la gran válvula por la que fluyen sustancias capaces de fortalecer el sistema inmunológico, afirma el sicólogo Paul Pearsall. El especialista y otros investigadores descubrieron que a partir de la descarga hormonal aumenta la producción de células que combaten enemigos como virus y bacterias, y también de las que sirven como vigías, identificando y controlando cualquier reacción inesperada del organismo. Son ellas, las que detectan e impiden a tiempo la proliferación desenfrenada de células, lo que caracteriza al cáncer.

Para el corazón, los efectos también son fantásticos, y lo confirman varios investigadores. Un sicoanalista inglés, defensor de la teoría que señala que las emociones ejercen fuerte papel sobre el organismo, demostró en un estudio con 100 mujeres de 40 a 70 años que habían sufrido infarto, que el 65% de ellas eran frígidas. el hematólogo Ricardo Manrique comprobó que el acto sexual previene la ateroesclerosis, dolencia caracterizada por el cúmulo de grasa en las paredes de los vasos, causada por la mala circulación sanguínea.

En casos extremos, la grasa puede tapar los vasos y provocar infarto. El descubrimiento del profesor ocurrió en forma inusitada: una de sus pacientes sufría fuertes dolores en el cuerpo, provocados por la dificultad de circulación de sangre. Como la velocidad de su flujo sanguíneo presentaba oscilaciones -un día estaba más lento, otro, más rápido-, él investigó qué pasaba. Constató que los días en que la sangre fluía mejor, la paciente había tenido sexo la noche anterior.

"El orgasmo va acompañado de la disminución de las plaquetas (células responsables de la coagulación sanguínea). Eso también significa que tiene una acción parecida a la aspirina, afinando la sangre", explica el hematólogo brasileño. El orgasmo también ayuda a proteger contra dolencias cardíacas porque la endorfina liberada relaja las paredes de venas y arterias, facilitando el paso de la sangre y evitando el desgaste de las paredes de los vasos.

Hay un término, desconocido para muchos, el de salud sexual, expresado por la Organización Mundial de la Salud, que reconoce en la vivencia sexual un factor de bienestar y sanidad. El término alude a la importancia de que los individuos, hombres y mujeres, se aficionen a una experiencia sexual satisfactoria y, por consecuencia, saludable. El contacto, el afecto y la comunicación son vitales para los seres humanos. La actividad sexual se torna enriquecedora para la salud en tanto sea vivenciada con una actitud mental que considere lo sexual como una parte de la naturaleza.

Ahora bien, lo importante para esto es que las personas se "den permiso" para disfrutar. Si la actividad sexual es vivida como "pecado" o como "tarea", no contribuirá al bienestar general, y más bien puede traer problemas o quejas. Por el contrario, si se le reconoce como espacio de encuentro, de disfrute, de entrega de cariños mutuos y compartidos, la intimidad sexual se torna lúdica, erótica y entretenida, y de este modo se convierte en un elemento de crecimiento para la pareja y para cada miembro en lo individual.

Una pareja que logra una vida sexual satisfactoria funciona mejor también en otras esferas de lo cotidiano. Sin embargo, no hay que pensar que la actividad sexual por arte de magia resuelve todo. No es así. El trabajo amoroso, la seducción constante, la compañía, la honestidad y la confianza son ingredientes esenciales para que la actividad sexual sea enriquecedora y aporte a la salud integral de los seres humanos.

Una vida sexual satisfactoria guarda una relación inversamente proporcional con la depresión. Digamos que es el antídoto. Los investigadores no conocen la causa exacta de esa diferencia, pero de nuevo, la responsable sería la endorfina, por la sensación de bienestar que produce. Otra explicación refuerza la importancia del sexo contra la depresión: se sabe que es una enfermedad caracterizada por una baja en los niveles de serotonina y dopamina, sustancias que hacen la comunicación entre las neuronas y que están relacionadas con el humor.

La doctora Theresa Crenshaw descubrió que la caricia sexual incentiva la producción de ocitocina, la misma sustancia que durante el orgasmo contrae el útero femenino. Entre otros efectos, esta promueve sentimientos de afecto y estimula el deseo de proteger a otra persona. Como consecuencia de sus investigaciones, dosis sintéticas de ocitocina están siendo usadas para tratar pacientes deprimidos en San Diego.

Mejor sexo, mejor salud

Nuevas investigaciones demuestran que el placer en la cama previene el infarto, combate la depresión, evita la celulitis, mejora la memoria y ayuda a rejuvenecer.

Un beso pone en movimiento 29 músculos (12 de los labios y 17 de la lengua). Las pulsaciones cardíacas pasan de 70 a 140 por minuto. Además, un beso quema de 3 a 12 calorías, dependiendo de la intensidad.

Una alimentación equilibrada, ejercicio (actividad física) y control del estrés siempre serán la receta ideal para vivir más y mejor. Pero la medicina agrega ahora un nuevo ingrediente a esta lista: el sexo. Algunos estudios comprueban que la actividad sexual actúa en todo el organismo como un estupendo remedio para el corazón, para la memoria, para fortalecer el sistema inmunológico, para perder peso y hasta para combatir la celulitis. En fin, el sexo hace bien para la salud.

No hace falta un análisis demasiado profundo para determinar los grandes efectos que tiene el sexo sobre el estado emocional. Todo el mundo sabe que cuanto más feliz se es en la cama, más feliz se es en la vida. Eso explicaría por qué las mujeres con una vida sexual plena presentan más disposición al trabajo. Y justifica también una respuesta acertada para el eterno buen humor...

Comunicacion

Para la sociología fenomenológica, el individuo es un actor social que reproduce su contexto social a partir de sus interacciones cotidianas. La reflexión se centra en las relaciones intersubjetivas, bajo el ángulo de la interacción, y se otorga un rol relevante a los elementos de negociación y de comunicación en la construcción social de los contextos de sentido.

http://www.razonypalabra.org.mx/actual/mrizo.html

Educación sexual

1.- La persona no debe ser tratada más que como sujeto, jamás como objeto.
2.- Respeto (para el otro y sus valores).
3.- Responsabilidad (por si mismo y por el otro).
4.- Amor (al margen de amor, el acto es más fisiológico que humano)
5.- honestidad.

Es necesario tener una ética en sexual, para humanizar la relación y ayudarnos a ser honestos con nosotros mismos y con la pareja..
Esto parece algo lógico, pero en realidad casi nadie poseemos una ética sexual; sí fuéramos conscientes de esto, de verdad se resolvería un importante y gran problema social "el divorcio".

sexualidad

Sexualidad
La palabra sexualidad no designa solamente las actividades y el placer dependientes del aparato genital, sino toda una serie de excitaciones y actividades existentes desde la infancia, que producen un placer que no puede reducirse a la satisfacción de una necesidad fisiológica fundamental y que se encuentra también a título de componentes en la forma llamada normal del amor sexual.
El amor humano no tiene que ver con el sexo solamente, el sexo es una de las cosas importantes que se da en el amor.
Todos los individuos tienen sentimientos, actitudes y convicciones en materia sexual, pero cada persona experimenta la sexualidad de distinta forma, porque viene decantada por una perspectiva sumamente individualizada. Se trata en efecto, de una perspectiva que dimana tanto de experiencias personales y privadas como de causas públicas y sociales.

No podemos conocer la sexualidad humana, sin tener en cuenta sus múltiples dimensiones. El aprendizaje de la sexualidad en todas sus facetas no sólo se reduce al conocimiento del individuo y de la naturaleza del ser humano, sino que también viene determinada por el medio en que se encuentra.

La sexualidad es un tema que ha despertado el interés del hombre, desde los tiempos primitivos a nuestros días; y su estudio contribuye a una inmejorable preparación para el afrontamiento de distintos cambios sexuales, tanto fisiológicos como conductuales que se producen a lo largo de la vida.

"La sexualidad es un elemento básico de la personalidad, un modo propio del ser, de manifestarse, de comunicarse con los otros, de sentir, expresar y vivir el amor humano". La sexualidad es absolutamente positiva si le das la dirección correcta y si la conviertes en una fuerza vital constructiva de lazos y de relaciones generosas y responsables, no sólo de ti sino para establecer así comunión de vida, ideal y meta de la sexualidad.

Por lo tanto: La sexualidad llega a ser así, expresión visible y signo del amor verdadero. Seguidamente algunos conceptos que es importante aclarar: Sexo: Es todo lo que diferencia al hombre y a la mujer desde el punto de vista corporal, psicológico y social. Sexualidad: Son las fuerzas unitivas o integrativas que impulsan a las personas a relacionarse entre si y a establecer vínculos de vida estable y duradera. Genitalidad: Es la función orgánica del acto sexual que expresa que las personas han establecido una relación estable de corresponsabilidad mutua.
Por lo tanto es inadecuado y erróneo llamar relaciones sexuales si están desposeídos de amor.
Parece mentira que tengamos que insistir en que la sexualidad es bella, pero desafortunadamente, en nuestra sociedad, la formado y hemos desarrollado nuestra sexualidad, en vez de crearnos una actitud positiva hacia ella, nos ha creado una variedad de sentimientos ambiguos con una fuerte tendencia a lo negativo. Pocas personas pueden hablar de sexualidad sin ruborizarse, tartamudear, sonreír nerviosamente. Pocas personas pueden mencionar sus órganos genitales en voz alta, sin sentir vergüenza. Pocas personas pueden tocar sus genitales o ver la desnudez ajena sin sentirse culpables, ansiosos, ofendidos.
Es decir, la mayoría de nosotros hemos recibido una carga pesada asociada a la sexualidad. La pregunta que cabe plantearse es: ¿Resulta esto justo? ¿Merecemos las personas el sentir que una parte tan importante de nuestro ser se haya manchado tanto? .

La dimensión placentera de la sexualidad es el centro de temores, represiones y tabúes.
Al abordar el tema del placer y la sexualidad, parece importante recordar, una vez más, que la sexualidad no se reduce a la genitalidad; que consideramos la unión amorosa como un lenguaje delos cuerpos.
El placer está aquí concebido no como un acto edonista, sino como dádiva y entrega, respeto del yo al tú, equilibrio entre el amor a nosotros mismos y el amor a los otros.
La raíz de muchos problemas en la vida de la pareja se hunde en este terreno oscuro que convierte al placer amoroso en una experiencia de culpa y vergüenza por obra de los prejuicios y la ignorancia o desorientación

La sexualidad es bella y una forma suprema de intimidad y comunicación de la pareja. Por supuesto, si se la ejerce con conciencia y responsabilidad. Es decir, si la ejerce como una relación entre dos personas, substancia individuales distintas, con instintos y razón; unidad indivisible de cuerpo y alma, materia y conciencia.

sex

Sexuality is about more then just sex! It involves who you are, how you feel about sex and how you express those feelings. Who you are attracted to, what you want to do and what you are doing are all parts of your sexuality. Sexual attraction comes in many forms. People who are attracted to the opposite sex are called heterosexual or "straight". People who are attracted to people of the same sex are called homosexual, gay or lesbian. Others are attracted to both males and females, this is called being bisexual. Healthy sexuality is about being comfortable with what you choose to do and what you choose not to do. Your sexuality is part of who you are. We're all different and we feel differently about things so feeling comfortable about the choices that you make is a really important thing